QUEMARSE A LO CHUSCO O LA AGONÍA DEL CAMARADA LLAMAZARES.

Los resultados de Izquierda Unida en las pasadas elecciones son un desastre sin paliativos frente al que no cabe excusa o disculpa alguna. Lejos quedan aquellos tiempos de Julio Anguita, donde Izquierda Unida era la tercera fuerza parlamentaria con un sólido grupo de 21 diputados y una coherencia intelectual con el célebre “programa, programa, programa”, del cual podría discreparse y no estar de acuerdo en cuanto al fondo, pero, al césar lo que es del césar. Tras el paréntesis de Frutos, el camarada Llamazares (procedente de nuestras tierras asturianas, y por ello antaño conocido como “Gasparín de Bimenes”) impuso un giro ultraizquierdista y una radicalización que ha supuesto para la coalición de izquierdas (ahora ultraizquierdista) una situación al borde de la quiebra tanto política como económica. Sus coqueteos con los nacionalismos y su nada disimulada simpatía hacia grupos muy cernanos al terrorismo. le ha conducido hasta su actual posición. En fín, resumiendo: 2 diputados y una situación política y financiera al borde del colapso.
Tras los resultados del 9-M, la propia coalición ha reconocido que le es imposible hacer efectivas las obligaciones contraídas (en castellano quiere decir que no puede pagar sus deudas), lo que puede acarrearle la pérdida de su sede en Madrid (remito al lector interesado al artículo publicado en Libertad Digital, cuyo enlace es el siguiente http://www.libertaddigital.com/noticias/noticia_1276325936.html). Los ingresos procedentes del grupo parlamentario desaparecen (IU carecerá en la próxima legislatura de grupo propio), aunque, según publica hoy el diario “El Mundo” en su página 9, IU busca formar un grupo parlamentario sumando sus dos diputados a los tres de ERC. La maniobra es chusca, pero al menos, IU se arroja la máscara mostrándose definitivamente tal y como es, y manifestando a las claras cuales son sus simpatías. ¿Cómo se denominará tal grupo? ¿Ultraizquierdistas e Independentistas Catalanes Unidos?
Tras lo dramático, lo bufo. El doctor Llamazares, en lugar de quemarse a lo bonzo, ha decidido quemarse a lo chusco y ha procedido nada más ni nada menos que a presentar en dos juzgados de guardia sendas denuncias contra la ley electoral por injusta e inconstitucional. Confieso que no he leído las denuncias, pero confiero que me gustaría hacerlo. Supongo que el magistrado de guardia, una vez haya procedido a sofocar el inevitable ataque de hilaridad que le habrá provocado tal derroche de tiempo y papel, procederá a archivarla sin más trámite. Y es que, para quien desconozca el funcionamiento de la maquinaria judicial, los juzgados de guardia (que son juzgados de instrucción) conocen únicamente de causas penales, lo que engloba delitos y faltas. Ahora bien ¿Qué delito ha cometido la ley electoral? ¿A quien se denuncia en concreto? ¿Quien es el delincuente (perdón, quiero decir “presunto” delincuente) y cual el delito o falta cometido? Sería curioso e ilustrativo contemplar las sesudas reflexiones del camarada Llamazares sobre el particular. Si lo que pretendía era impugnar la ley electoral con un mínimo de seriedad (reitero, sólo un mínimo) debería haberse impugnado el resultado de las elecciones sobre la base de que la ley electoral es inconstitucional , pues, una vez agotada la vía administrativa y residenciado el asunto en la jurisdicción contenciosa, podría desviarse el asunto al Tribunal Constitucional a través de la cuestión de inconstitucionalidad, lo que obligaría al intérprete supremo de la Constitución a pronunciarse sobre el particular. El resultado sería igualmente infructuoso, pero al menos no se haría el ridículo como lo está haciendo Gaspi y se evitaría la chanza y rechifla general. ¡Pobre Gaspi! Se ve que ni sus hazañas al más puro estilo Indiana Jones ni la magia al estilo Harry Potter (me remito a las aventuras que colgó en la web durante la campaña electoral) le han salvado de la debacle.
Al menos podría emular a su admirado doctor Castro (Fidel), que ha renunciado al poder para depositarlo en las manos de…el otro Castro (Raul). ¡Esa es la renovación del comunismo!

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de Monsieur de Villefort Publicado en Política

Un comentario el “QUEMARSE A LO CHUSCO O LA AGONÍA DEL CAMARADA LLAMAZARES.

  1. El drama del señor Llamazares es el de un hombre resentido y desquiciado totalmente desconectado del mundo exterior. Su mensaje de extrema izquierda carece hoy en día de sentido y de referentes.
    Eran rojos ( efectivamente eran sanguinarios ), ahora se dicen verdes ( hace falta ser descarados viendo el tipo de industrialización que desarrollaron en la Unión Soviética ) y en el futuro quién sabe si amarillos ( como un partido que defiende intereses de clase puede hacer ahora guiños nacionalistas ). El caso es desestabilizar los sistemas que funcionan sin proponer ninguna alternativa viable y si no veamos como el mesianismo de Kim Jong-il o Fidel Castro han traido la miseria, la ruina y la muerte al pueblo coreano y cubano respectivamente.

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