ROSARIO FERNÁNDEZ HEVIA: UNA SANCIÓN INSUFICIENTE.

rosario

El humilde redactor de estas líneas acaba de leer en Libertad Digital la noticia de que el Consejo General del Poder Judicial ha acordado sancionar a la magistrada Rosario Fernández Hevia, por desgracia aún titular del Juzgado de lo Penal número Dos de Gijón, con cinco meses de suspensión de la carrera judicial así como al pago de una multa de cuatrocientos euros (sanción a Rosario Fernández Hevia). Tales sanciones, que se le imponen por presuntas comisiones de una falta muy grave y una grave, parecen notoriamente insuficientes dado el larguísimo historial de esta polémica magistrada que, pese a todo, ha podido llegar hasta donde ha llegado porque, dada su iedología “progresista” y “feminista” cualquier ataque que se le hiciese procedería siempre de “carcas” o de “machistas”. Veamos lo que ha ocurrido.

Esta mujer acumula en su juzgado retrasos tales que producirían auténtica vergüenza en cualquier persona con un mínimo sentido del decoro. Retrasos de los que carecen, por cierto, ningun otro juzgado de lo penal de la ciudad de Gijón, o por lo menos no alcanzan la cota a la que ha llegado el de la magistrada en cuestión. Pero lo que produce más escarnio es que tal retraso no impide a esta peculiar integrante del poder judicial prodigarse contínuamente con sus apariciones en prensa hablada y escrita, siempre hablando sobre los mismos temas (violencia doméstica) y siempre en el mismo sentido, no ocultando su parcialidad en esta materia. Ahora bien, cuando esta juez le han sido atribuidos los juicios de violencia doméstica (por cierto, a petición propia) tales apariciones debieran reducirse al mínimo (y en foros jurídicos) cuando no desaparecer, porque, aparte de denotar una preocupante falta de sentido del decoro, manifestase públicamente tomando posición en unas materias en las cuales posteriormente el opinante se convierte en juzgador tiene un nombre, nada halagüeño precisamente para un integrante de la judicatura.

Pero a lo anterior se añade la prepotencia y la chulería, propias de quien se sabe o se cree “intocable” (como al payaso número uno del mundo judicial y musa oficial en cuestiones jurídicas de este foro). Ha contestado con un prepotente silencio a los contínuos requerimientos que le dirigieron tanto el fiscal como propios compañeros para intentar evitarle este procedimiento sancionador, e incluso según indica el periódico La Nueva España, parece ser que incluso “plantó” en alguna ocasión al propio instructor del expediente sancionador. Esto no es ya prepotencia, sino revelador de una falta del más mínimo sentido del decoro y de una ausencia total de educación (educación a secas, lo que antaño se denominaba “urbanidad”). Ý lo más grave es que no estamos ante un caso aislado, es decir, que sea imputable a la falta de medios de los juzgados (tantos medios materiales tiene el Juzgado de lo penal número dos como el tres, y el último da mil doscientas vueltas al primero en cuanto a celeridad) sino a una situación que se prolonga en el tiempo y que es imputable única y exclusivamente a la titular del juzgado y a su notorio afán de protagonismo.

Pero, claro, una juez “progresista” que en la jornada de reflexión se manifestó ante las sedes del Partido Popular (aunque luego, cobardemente añadió que “como ciudadana particular”), que acude dia sí y día también a foros feministas, a una persona, en fin “mimada” de la prensa local, esto tiene que haberle sentado como un tiro. ¡Cómo va a expedientársele a ella! ¡A ella, que tanto ha hecho por la justicia y por la mujer! ¡A ella, a quien sus propios compañeros del partido judicial de Gijón lograron expulsar como juez decana (algún periodiquillo local dijo que por machismo, mintiendo descaradamente al omitir el dato que en aquélla época había en nuestra ciudad otras tres juezas mujeres, que votaron todas ellas por destituir a su compañera).

En fín, que cinco meses de suspensión y una multa de cuatrocientos euros suena a muy poco. Lo más justo hubiera sido la expulsión definitiva de la carrera judicial o, cuando menos, el traslado forzoso a otro juzgado (preferiblemente, a uno que distase no menos de quinientos kilómetros de Gijón).

 

Ego autem censeo.

 

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7 comentarios el “ROSARIO FERNÁNDEZ HEVIA: UNA SANCIÓN INSUFICIENTE.

  1. La auténtica cuestión de fondo es que esta juez se ha librado de la sanción que merecía, expulsión de la carrera judicial o pérdida de su destino en Gijón, porque ha alegado problemas psicológicos. Y digo que es la auténtica cuestión de fondo por dos motivos. Primero, porque lo alegado es un mero paripé para salir bien parada del lío y sus juzgadores se lo han tragado… Y en segundo lugar, porque es muy cierto que esta señora tiene serios problemas psicológicos, lo que pasa es que ella lo ignora por completo… Se trata de una persona con unos esquemas mentales de un sexismo que cabe denominar patológico, y mantenerla como jueza, tratando precisamente de estos asuntos, es auténtico peligro para la justicia y la salud de los ciudadanos que han de padecerla. Sus víctimas, especialmente varones como ha de suponerse, se cuentas por cientos. Ella tiene el récord de reclamaciones en los juzgados por parte de quienes se han sentido discriminados por razón de su sexo. Yo mismo me sentí así, o mejor, fui objetivamente discriminado por ella. Pero no me molesté en protestar por su sexismo, pues bien sé que aún es una pérdida de tiempo… En el contexto actual, de sexismo feminista galopante, eso no es más que un brindis al sol… Por eso se ha sancionado a esta señora con la boca pequeña y, lo que resulta alucinante, limitándose a hablar de retrasos en sus sentencias y sin siquiera mencionar sus atropellos, de los que existen innumerables quejas y que son de dominio público en los juzgados y en las calles de Gijón. Por todo ello, aunque es una alegría que le caiga una sanción, me temo que esta señora, si finalmente no le dan la jubilación forzosa y vuelve a los juzgados, volverá a hacer daño. Porque ha hecho mucho daño…

  2. Eso es lo que tienen los llamados jueces mediáticos, que en sus labores varias, tales como ponentes, contertulios, preparadores de oposiciones, “sindicaleros”, escritores, blogeros, columnistas, etc. son multifacetas que hacen “descuidar” el verdadero oficio de un juzgador, es decir, “juzgar y hacer ejecutar lo juzgado”.

    Y luego dicen que hay que estar jubilado para tener tiempo libre!
    Pues eso, que la jubilen!

    Saludos

  3. Coincido absolutamente con los dos comentarios. Me ha causado asombro la alegación de la señora Fernández Hevia en el sentido de justificarse poniendo como excusa su enfermedad. Ello, además de ser miserable, es falso. Porque, en primer lugar, no consta que haya solicitado la baja por enfermedad, lo cual implica que la misma se consideraba capacitada para desempeñar las labores de su cargo. Y, lo que es más indignante, no consta que su enfermedad le haya privado de sus nada infrecuentes apariciones en prensa hablada y escrita y de sus contínuos discursos en favor de su tema preferido, sobre el que pontifica fuera de los estrados para después sentar cátedra en los mismos. No puedo dejar de suscribir íntegramente el comentario de Jose, en el sentido de que los atropellos que esta señora comete en sala serían suficientes para declarar su expulsión de la judicatura.
    Es igualmente deplorable el tratamiento absolutamente pro-sancionada que mantiene el diario “El Comercio”. Amen de contener numerosas inexactitudes (como, por ejemplo, indicar que el plazo para resolver el procedimiento sancionador fue ampliazo a instancia de la propia Fernández Hevia debido a razones de salud, cuando en realidad la ampliación fue aprobada a instancias del instructor del expediente para dar una oportunidad a la magistrada de ponerse al día en su juzgado y, así, minorar la sanción -cosa que, a mi humilde entender, bordea peligrosamente la ilegalidad-), omitir detalles poco favorecedores para la juez (como, por ejemplo, que “plantó” en ocasiones al instructor del expediente, dato este que, por ejem´plo, sí contempla “La Nueva España”), aparece muy significativamente una imagen de la juez con la chapita de “no a la guerra”, lo cual (sin perjuicio de que constituye a su vez una falta muy grave) supone una sibilina insinuación de que la sanción obedece a móviles políticos (el feminismo militante de la juez y sus posturas políticas en contra de la guerra de Irak) que a la desastrosa situación de su juzgado.
    En fín, repito lo dicho: lo deseable hubiera sido la total expulsión de la carrera judicial o el traslado forzoso a un órgano que distase lo memos quinientos kilómetros de esta ciudad a la que ella tanto mal ha hecho.

  4. DOÑA ROSARIO FERNÄNDEZ HEVIA (LA Hª de UNA INJUSTICIA), PERDÓN ¿PRESUNTA?
    Ya hemos acatado su sentencia. Ahora que Dios nos juzgue.
    Antes de nada, confieso ser feminista y mujer, a pesar de llevar una tarea silenciosa y sin recibir premios, me miro en el espejo y soy fiel a los principios que mueven mi vida JUSTICIA Y LIBERTAD. Me conformo con el abrazo de quien sufre malos tratos y la ayudo lejos de toda fanfarria y los aplausos que recibí apenas salí de mi centro de trabajo. Paso a contar la verdad de los hechos: Tras ser acusada por VD. Señoría de falso testimonio en el año 2000, tengo un auténtico calvario al ver que se quiere manchar mi nombre y empañar el honor de una mujer que si de algo presume es de decir la verdad y eso me otorga el respeto de quienes me conocen. Por fin soy llevada a juicio en el año 2003, y comparezco ante el ILMO. SR.D. Lino Rubio Mayo. y escribo literalmente el contenido de la sentencia en la parte fundamental: “de la respecto de Mª Isabel Carús González, conviene poner de manifiesto, de una parte que no consta haber sido informada a tenor del art.416 L.E.Cr. De su obligación de no declarar, con las consecuencias que ello conlleva a tenor de la doctrina del T.S. recogida en STS 6/4/2001, que entiende infringida la ley con la consecuencia de valoración prueba obtenida, es decir, con el alcance establecido en el Art. 11.1 L.O.P.J.; y de otra por cuanto de las manifestaciones recogidas en el acta del j. oral no se deduce que haya faltado a la verdad…Debo absolver y absuelvo a Mª Isabel Carús González de los hechos que se le imputaban.”
    Que lo pasé mal no queda resquicio de duda, pero no puedo olvidar, ni borrar de mi retina el instante en que declaro en el juicio en el que V.D Sra. Magistrada-jueza por levantarse mi hermano acusado de un delito que no cometió, a abrazarme en un gesto de amor fraternal ,VD. de forma y de que forma que no acierto a calificar mandó esposarlo. Mi gesto contenido de impotencia, desembocaba en lágrimas apenas abandonar la Sala. Mi hermano nunca pudo soportar su sentencia condenatoria de tres años de prisión y una multa que cualquier ciudadano de a pie no puede pagar, por su elevada cuantía. A partir de esa sentencia que VD. dictó en virtud de la potestad concedida por la soberanía popular y en nombre del Rey, mi hermano gravemente enfermo abandonó la medicación y poco a poco iba dejando los pocos rastros de vida que aún mantenía. El letrado de su defensa D. Ricardo González presentó la petición de indulto con la firma, el apoyo y la convicción de que era inocente, de todos los afectados por ese delito.
    Un dramático 12 de Diciembre abandonaba esta vida, sin condecoraciones, ni títulos pero puedo asegurar que pidió al Cristo de los Gitanos el perdón para todos los que le hicieron daño, incluida Vd. Ilustrísima Magistrada-JUEZA. Se fue con el único amo que existe que es “EL AMO DEL CIELO” DIOS. Nunca podremos saber si el indulto le hubiera sido concedido o no, el Ministerio de Justicia ordena archivar todo lo relacionado con D.LUIS MIGUEL CARUS GONZÁLEZ. YO que sé que vd. feminista, “premio a la libertad de expresión” y seguro que por encima de todo Madre, a la que su hijo le dice que tiene agallas, espero que no tenga que tenerlas para ver con 41 años en un féretro, al hijo que un día parió y con cuidado y cariño cuidó , ese mismo día mi Madre que es la mejor Madre del mundo de alguna manera también moría, lo más profundo de sus entrañas se rompía en mil cachos. Yo que estaba junto a ella me confesó ante el cadáver de su hijo que prefería verlo así que en prisión, que ya nadie le haría daño. Ante Dios y apenas en un susurro entonaba la canción “LA MUERTE NO ES EL FINAL DEL CAMINO” a partir de este momento y en presencia del “AMO DEL CIELO” YA GOZA DE LOS MAYORES HONORES Y RECONOCIMIENTOS que en la tierra solo son efímeros. Hoy Miguel reza por nosotros y por tantos que durante toda tu vida te llamaban gran persona, muy buen chaval, algunos ya te acompañan y a los otros que sólo te quisieron hacer daño diles al PADRE QUE LOS PERDONE PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN.
    Concluye esta humilde hermana recordando lo siguiente: SEÑOR me has mirado a los ojos, sonriendo has dicho mi nombre, en la arena he dejado mi barca junto a TI buscaré otro mar donde reinen los principios de LIBERTAD Y JUSTICIA muy por encima de las leyes de los hombres.
    NO me despido de ti hermano porque caminamos juntos desde distintos lados hasta que lleguemos a encontrarnos. Así fue todo ILUSTRISIMA SRA Doña. ROSARIO FERNÁNDEZ HEVIA y me viene a la memoria la frase que el letrado D: Ricardo González Fernández me dijo: Isabel prefiero hasta cien delincuentes en la calle que a un solo inocente en la carcel.. GRACIAS Ricardo por lo bien que siempre has ejercido mi defensa y lo mucho que me has aguantado.

  5. est jueza es una incompetente de mierda no sabe acer su trabajo se dedica a defendera a quien ella le de la gana y punto , no respeta nada a esta [INSULTO CENSURADO POR EL ADMINISTRADOR] la tienen que esperientar por todo el daño que esta haciendo

  6. A mi me parece igualmente una prepotente y una feminista recalcitrante. Además, creo que persiste en su actitud, porque lleva 2 meses para responderme a una solicitud bien simple, de sustitución de penas…

    Pronto recibirá nuevas quejas ante el CGPJ y, según tengo entendido, una asociación muy combativa y guerrera, va a presentar una querella por prevaricación contra ella. A ver si definitivamente la expulsan de la carrera judicial, y se dedica a su vocación frustrada que es la de la política “progre” y “feministoide”.

  7. Por fin nos hemos librado de esta juez incompetente y me pregunto si este traslado repentino no se debe a la ultima inspeccion sufrida por el juzgado, es voluntario el traslado?

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