AL-BIHANI v. OBAMA: EN PROCEDIMIENTOS DE HABEAS CORPUS EL DERECHO INTERNACIONAL NO ES INVOCABLE ANTE LOS TRIBUNALES COMO LÍMITE A LAS PRERROGATIVAS PRESIDENCIALES.

El Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia dio a luz el pasado día 5 de enero de 2010 su sentencia Ghaleb Nassar Al-Bihani v. Barack Obama, sentencia que tiene su importancia al tratar de los derechos constitucionales de personas detenidas por fuerzas estadounidenses y mantenidas como prisioneros de guerra. Como ya habíamos indicado en un post anterior, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos en su sentencia Boumedine v. Bush había declarado categóricamente que los detenidos en la base militar de Guantánamo eran titulares de derechos constitucionales, entre ellos el derecho de habeas corpus, y que no podía privárseles constitucionalmente de los mismos. Pues bien, la sentencia que hoy comentamos se hace eco de la jurisprudencia recaída en tan delicada materia, en concreto en Rasul v. Bush y, sobre todo, en Boumediene v. Bush .

El Tribunal de Apelaciones resuelve el recurso presentado por Al-Bihani contra la denegación por un juzgado federal a emitir un auto de habeas corpus contra su detención. El problema radicaba en que Al-Bihani había admitido y reconocido explícitamente su integración en un grupo talibán (la brigada árabe 55) en la que sirvió como cocinero y donde llegó a portar armas de fuego, aunque sin entrar en combate; posteriormente la brigada en cuestión se rindió a las fuerzas estadounidenses y Al-Bihani fue detenido y enviado a la base de Guantánamo. La solicitud de habeas corpus fue suspendida hasta que el Tribunal Supremo resolvió el asunto Boumedine, tras lo cual el juzgado federal procedió de manera inmediata a tramitar el asunto, desestimando la pretensión al sostener que el gobierno había aportado pruebas de cargo suficientes que justificaban la detención.

El núcleo central del asunto se delimita claramente por el Tribunal al inicio del punto segundo de la sentencia, y se centra en dos cuestiones: la primera quienes pueden ser detenidos por orden del Presidente de conformidad con la legislación vigente y, la segunda, el procedimiento en virtud del cual los detenidos pueden impugnar su detención en los procesos de habeas corpus. No obstante, la más importante cuestión a resolver es la primera, dado que el apelante Al-Bihani amparaba sus pretensiones en el derecho internacional aplicable a los conflictos bélicos. El Tribunal rechaza tal pretensión con unas frases lapidarias: “Before considering these arguments in detail, we note that all of them rely heavily on the premise that the war powers granted by the AUMF and other statutes are limited by the international laws of war. This premise is mistaken. There is no indication in the AUMF, the Detainee Treatment Act of 2005, Pub. L. No. 109-148, div. A, tit. X, 119 Stat. 2739, 2741–43, or the MCA of 2006 or 2009, that Congress intended the international laws of war to act as extra-textual limiting principles for the President’s war powers under the AUMF. The international laws of war as a whole have not been implemented domestically by Congress and are therefore not a source of authority for U.S. courts”. E incluso unas líneas más adelante, el propio Tribunal manifiesta que, incluso en el caso de que el legislador hubiese aceptado como fuente el derecho internacional a través de la correspondiente normativa interna, el propio legislador podría autorizar al presidente a través de la AUMF o de otras leyes a exceder dichos límites. Conclusión inmediata: “The sources we look to for resolution of Al-Bihani’s case are the sources courts always look to: the text of relevant statutes and controlling domestic caselaw.” Por tanto, y según este criterio, el derecho internacional no es invocable ante los tribunales norteamericanos en procedimientos de habeas corpus instados por prisioneros o detenidos, que únicamente podrán fundamentar sus pretensiones en derecho estadounidense, ya sea este escrito o jurisprudencial.

En nuestro ordenamiento, no obstante, tal resolución sería inconcebible, dado que a la hora de interpretar los derechos fundamentales y libertades públicas el artículo 10.2 de la Constitución expresamente se refiere a los tratados internacionales ratificados por España como fuente interpretativa de tales derechos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s