LUIS MARIANO: EL PRÍNCIPE DE LA OPERETA.

Cuando el pasado lunes día 25 de enero la ministra española de igualdad Bibiana Aido comparecía ante la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género del Parlamento Europeo para exponer las políticas españolas en la materia, recibió un inesperado piropo de un correligionario belga al compararla con La bella de Cádiz. Con ello sin duda alguna ha logrado inmortalizar a la ministra española para siempre, pues aunque la titular de la cartera de igualdad sea un personaje de gloria efímera y fácilmente olvidable, al equipararla a un personaje de tan gloriosa opereta sin duda alguna quedará fijada en la memoria colectiva no como la nefasta titular de un ministerio presdincible, sino como aquella persona a quien se comparó con una de las glorias de la opereta francesa. Pues bien, la referencia europea a esa opereta francesa, llevada al cine en 1953 a la mayor gloria del “príncipe de la opereta”, el español Luis Mariano, me ha llevado a tener en este foro un recuerdo para quien fue una de las mayores glorias de la lírica española y francesa durante más de dos décadas, y hoy injustamente olvidado. Aprovechamos, además, que el próximo catorce de julio (precisamente el día de la fiesta nacional en Francia, país donde logró sus mayores triunfos y donde aún hoy su memoria es objeto de auténtica veneración) se cumplirá el cuadragésimo aniversario de su muerte.

Nacido en Irún en 1914, se crió y educó en Francia, donde sus padres se habían exiliado al comienzo de la guerra civil. Fue en dicho país donde logró su primer gran triunfo con una opereta, precisamente con La bella de Cádiz. Tras un éxito sin parangón en el género, tres de las operetas fueron llevadas al cine, concretamente La bella de Cádiz, El sueño de Andalucía (ambas con Carmen Sevilla como partenaire) y El cantor de Mexico. También protagonizó el drama romántico Violetas imperiales (de nuevo con Carmen Sevilla como pareja artística), y una comedia de acción, Aventuras del barbero de Sevilla, con lejanos ecos de Beaumarchais. Sus canciones, popularísimas en su tiempo y cuyo eco aún hoy, aunque lejano, perdura, son cientos: Ruiseñor, Violetas imperiales, Un poco más, Ruiseñor, Milagro de París, Zambra gitana, Acapulco, C´est magnifique, y tantos y tantos éxitos, algunos de ellos junto a otra gloria de la canción lírica, Gloria Lasso.

Ya muy enfermo, Luis Mariano fallecía en la capital francesa precisamente el día de la fiesta nacional, como ya hemos indicado. En 1995, al conmemorarse el vigésimoquinto aniversario de su óbito, la compañía EMI sacó un doble CD con los grandes éxitos de este gran cantante español. Desde esta bitácora, le rendimos un pequeño homenaje, sin duda no tan grande como su memoria mereciera, pero que a nuestro juicio basta simplemente para acreditar que su voz y sus melodías aún perduran vivas en la memoria del redactor de estas líneas, dado que entre los muchos vinilos que escuchó siendo un tierno infante, se encuentran precisamente dos del gran Luis Mariano.

Como siempre, ofrecemos al lector del blog varios de los éxitos del “príncipe de la opereta”, entre los cuales está, precisamente, La bella de Cádiz.

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de Monsieur de Villefort Publicado en Música

Un comentario el “LUIS MARIANO: EL PRÍNCIPE DE LA OPERETA.

  1. luis mariano fue el hombre de la voz de oro, lo sera para siempre, y la mejor persona, gracias a su amigo patxi, por estar con el hasta que necesito cantar para alguien superior, alli nos espera milla esker, gudari, gero arte miren

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