LA ÚLTIMA ESCENA DE TYRONE POWER: SALOMÓN Y LA REINA DE SABA.

En el año 1958 España iba a ser el escenario donde se rodara la gran superproducción hollywoodiense Salomón y la reina de Saba, una película que contaría con un más que generoso presupuesto y un plantel de actores encabezados por Tyrone Power, Gina Lollobrigida y George Sanders (era ya la quinta vez que Power y Sanders, grandes amigos, coincidían en un film, e incluso se da la circunstancia de que ambos protagonizaron en 1936 la película que les catapultó a la fama, Lloyds de Londres, a las que siguieron entre otras El hijo de la furia y El cisne negro). Power, cuyo último rodaje había sido de la obra maestra de Billy Wilder Testigo de cargo, estaba muy ilusionado con su papel del legendario Salomón, el sabio y pacífico hijo del rey David, enfrentado con su ardiente y belicoso hermano mayor Adonijah, interpretado con su habitual maestría y sobriedad por George Sanders. Entre ambos, la italiana Gina Lollobrígida podría la nota exótica con su interpretación de la reina de Saba. King Vidor iba a ser el director que se encargase de trasladar a la gran pantalla la historia de los amores entre el rey de Israel y la soberana del lejano y legendario reino de Saba.

El rodaje transcurrió sin incidencias hasta que llegó el fatídico día 15 de noviembre de 1958. Tyrone Power, que ya había rodado más de las tres cuartas partes de las secuencias en las que su personaje aparecía, manifestó sentirse indispuesto al llegar al plató, no obstante lo cual insistió en rodar la escena prevista para ese día, precisamente el enfrentamiento a espada entre Salomón y Adonijah a las puertas del templo de Jerusalén. Según su amigo Ray Sebastian, el clima en el plató era excesivamente gélido y a Tyrone Power siempre le había afectado bastante el frío, lo cual era preocupante en aquéllas circunstancias si tenemos en cuenta que el actor se encontraba rodando en pleno otoño madrileño y con vestuario de la época del antiguo testamento, que no contribuía precisamente a  mejorar la situación. El caso es que Power inició el rodaje de la escena con Sanders, que finalizó abruptamente a petición del primero al manifestar que no se encontraba bien. Power, con el rostro congestionado, se retiró hacia su set, y tras manifestar que le faltaba el aire, sufrió un colapso en presencia de su compañera de reparto Gina Lollobrigida, en cuyo coche Ty, ataviado aún con el atuendo de rodaje, fue llevado urgentemente al hospital donde ingresó ya cadáver. La conmoción de todo el equipo fue inmensa cuando llegó la noticia de su muerte. George Sanders no pudo evitar las lágrimas cuando declaró a la prensa “I can’t believe it. He was such a sweet person and a fine specimen of manhood”, al igual que Gina Lollobrígica, quien sumida en llanto únicamente alcanzó a decir que “I was just talking with him a few minutes ago”. Tyrone Power contaba en ese momento con cuarenta y cuatro años, y dejaba viuda que, además, se encontraba esperando un hijo en ese momento. Curiosamente, Tyrone Power, hijo de un actor del mismo nombre y heredero de un linaje vinculado a la interpretación, había contemplado siendo un niño cómo su padre expiraba en sus brazos el 23 de diciembre de 1931 tras haberse sentido indispuesto en la filmación de la película “The miracle man”.

El rodaje de Salomón y la reina de Saba permaneció suspendido durante varias semanas, tras las cuales la productora tomó una polémica y, según muchos, equivocada decisión: en lugar de utilizar un doble para culminar el rodaje de las escasísimos planos en que debía aparecer el personaje de Salomón que Power había dejado pendientes, optó por contratar a Yul Brynner y proceder a una nueva grabación de todas las escenas. No obstante, King Vidor, como homenaje póstumo al actor, incluyó en el montaje final de la película algunos planos en los que Power aparece de espaldas o alejado de la cámara. El propio director contribuyó a realzar la importancia del actor cuando manifestó ulteriormente que “With Power, it would have been a marvelous picture. Without him, it turned out to be an unimportant, nothing sort of film.” Y es que, en muchas ocasiones, un actor marca la diferencia.

Un curioso pero trágico epílogo. El 23 de abril de 1972, el amigo y compañero de rodaje de Power , George Sanders, se alojó en un hotel de la localidad de Castelldefels. Dos días más tarde fue encontrado su cuerpo sin vida. A su lado había cinco botellas vacías de Nembutal y una nota que decía “Dear World, I am leaving because I am bored. I feel I have lived long enough. I am leaving you with your worries in this sweet cesspool. Good luck”.

Anuncios

Un comentario el “LA ÚLTIMA ESCENA DE TYRONE POWER: SALOMÓN Y LA REINA DE SABA.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s