LA NOTA INFORMATIVA 22/2012 DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL: LA “AMENAZA FANTASMA”.

El fracaso del Tribunal Constitucional como institución, a la que tantas veces nos hemos referido en esta bitácora, tiene motivos intrínsecos y extrínsecos, los primeros en gran parte causados por los segundos. En su artículo 159, la Constitución establece que dicha institución la integran doce magistrados, cuatro de los cuales los elige el Congreso por mayoría de tres quintos de sus miembros, otros cuatro el Senado por idéntica mayoría, dos el Gobierno y dos el Consejo General del Poder Judicial (otra institución ésta que debería igualmente pasar a mejor vida); los miembros del Tribunal serán nombrados entre “Magistrados y Fiscales, Profesores de Universidad, funcionarios públicos y abogados, todos ellos juristas de reconocida competencia con mas de quince años de ejercicio profesional”, ostentando un mandato de nueve años renovándose por terceras partes cada tres años.  El papel lo aguanta todo, pero a menudo choca con la realidad cotidiana que en gran parte de las ocasiones transcurre por senderos divergentes cuando no diametralmente opuestos a la letra de la ley. Y es que las élites de los partidos han convertido la elección de cargos, entre ellos la elección de magistrados del Tribunal Constitucional, en un mercado persa. Nada importa el que los juristas sean “de reconocida competencia”, requisito que pasa a segundo plano o, mejor dicho, se “reinterpreta” en el sentido de que la reconocida competencia se vincula a la lealtad del candidato propuesto hacia el partido que lo propone. De ahí que sea muy difícil cuando no imposible alcanzar la mayoría necesaria, debido al complicado juego de vetos, antipatías, temores que cada uno de los dos partidos mayoritarios tiene. Ello no sólo desprestigia el proceso selectivo, sino la propia institución, que así va como va.

Pues bien, ayer día 22 de mayo de 2012 el Tribunal Constitucional hace pública su nota informativa 22/2012, donde dicha institución se refiere al incumplimiento por los órganos constitucionales competentes del deber de cubrir las vacantes ocasionadas por el fallecimiento de Roberto García Calvo así como de los tres magistrados que han superado ya en año y medio su mandato. Es de destacar la contundencia del segundo párrafo de dicha breve nota:  “Ante tan reiterados y duraderos incumplimientos, el Pleno del Tribunal Constitucional ve necesario recordar el respeto que se debe a la Constitución, advirtiendo que, de prolongarse tales incumplimientos, adoptará las medidas que están en su mano, por muy drásticas que sean, para oponerse a esa indeseable situación”. Creo que, recordando el título de una célebre y reciente película, se trata más bien de una “amenaza fantasma”. ¿Alguien se cree de veras lo que dice la nota? Es bien sabido que si alguien desea adoptar efectivamente una medida drástica para forzar una situación no comete la ingenuidad de anunciarlo públicamente, sino que actúa sin previo aviso. Si de verdad los señores magistrados quieren tomar una medida eficaz, creo que la más lógica, drástica a la vez yo les aconsejaría presentasen en bloque su dimisión. Dejen la casa vacía y que el último apague la luz y cierre la puerta. La penosa imagen que durante ya más de tres lustros ha dado esa institución, a la que ha colaborado una clase política irresponsable, hace que la única salida con un mínimo de dignidad es finiquitar definitivamente tan lamentable experimento. Con ello los señores magistrados del Tribunal Constitucional no sólo demostrarían poseer una auténtica dignidad, sino que con ello demostrarían que la justicia en este país puede seguir sin un órgano que no forma parte del poder judicial y que únicamente admite a trámite un cinco por ciento de los recursos de amparo que recibe, y de los que únicamente elige los que tengan “especial trascendencia” constitucional. Por favor, tomen esa drástica medida para oponerse a esa “indeseable situación”. No hay nada peor que ver la agonía de una persona a la que se sabe desahuciada y a la que se trata de prolongar infructuosamente la vida, ocasionando sufrimiento innecesario no sólo al paciente, sino a sus allegados. Admitan públicamente que este órgano ha fracasado. Nada más drástico que ello.

En realidad, cualquiera que tuviese unos mínimos conocimientos históricos sabría que esta situación se veía venir, y sirva como prueba de ello un hecho rigurosamente histórico. La persona que ideó el sistema de justicia constitucional concentrada, Hans Kelsen, fue elegido miembro vitalicio del Tribunal Constitucional austríaco, órgano que el profesor vienés concebía como arco de bóveda y pieza clave del sistema constitucional austríaco puesto en pie en 1920. Sin embargo, cuando el Tribunal Constitucional austríaco hubo de enfrentarse a un polémico asunto (el tema del divorcio) la resolución adoptada por el Tribunal fue objeto de una crítica feroz y Kelsen fue destituido como integrante del mismo. El teórico que abogó por un órgano ajeno a la política y sometido exclusivamente al derecho fue destituido por cuestiones estrictamente políticas, hasta el punto que en un periódico vienés apareció una caricatura donde un portero uniformado impedía a Kelsen la entrada en el Tribunal Constitucional con la siguiente frase: “Pero señor profesor, ¿Qué quiere usted de un Tribunal Constitucional despolitizado? Usted es sólo una autoridad, pero no un hombre de partido.”. Esta, por desgracia, es hoy la situación del Tribunal Constitucional español: un experimento fracasado donde únicamente entran “hombres de partido”. Y, por desgracia, ya existen en nuestro territorio demasiados refugios para “hombres de partido”. Hora es de acabar con ello.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s