MARVIN M. BRAND REVOCABLE TRUST v UNITED STATES: LA CONQUISTA DEL OESTE NARRADA EN UNA SENTENCIA SOBRE SERVIDUMBRES FERROVIARIAS

Railroad

El pasado día 10 de marzo de 2014 el Tribunal Supremo de los Estados Unidos hacía pública su sentencia en el caso Marvin M. Brandt Revocable Trust et al. v. United States. El caso en sí no era precisamente controvertido ni por el fondo del asunto ni por el debate que se planteó entre los jueces, dado que el asunto se despachó con una amplia mayoría de ocho votos (únicamente la juez Sonia Sotomayor discrepó de parecer mayoritario), sino por un dato que aparentemente pasa desapercibido pero que fue destacado por Richard Pildes en su comentario a esta sentencia titulado significativamente John Roberts´s quite homage to William Rehnquist: al redactar personalmente la sentencia, el chief justice John Roberts quiso rendir con este caso a su predecesor en el cargo, William H. Rehnquist, su mentor jurídico y persona para quien trabajara como law clerk en 1980.

Y es que, en efecto, la cuestión jurídica a debatir en el asunto Marvin es en principio sencilla. En el siglo XIX, para fomentar la colonización de los vastos territorios del oeste, el gobierno decidió otorgar la propiedad de parcelas de terreno vírgenes a los colonos y personas que se asentasen en las mismas, si bien compatibilizó dicha medida con otra destinada a impulsar el tendido de líneas ferroviarias: la concesión de servidumbres en favor de las empresas ferroviarias, medida ésta que recibió amparo legal con la General Railroad Right-of-Way Act aprobada en el año 1875. El problema jurídico a resolver en la sentencia es el siguiente: en el caso de que el titular de la servidumbre no hiciese uso de la misma, ¿ésta revierte al Gobierno o, por el contrario, se extingue recuperando el propietario del terreno las plenas facultades sobre el mismo? Lo de menos es el resultado final al que llega el Tribunal Supremo (que se inclina por la segunda opción), sino que lo realmente destacable es la auténtica síntesis de historia en general y de historia jurídica en particular que se condensan en el apartado A de la resolución, y que se condensa en las cinco primeras páginas. Roberts cita una sentencia anterior elaborada precisamente por Rehnquist, Leo Sheep co et al v. United States, hecha pública el 27 de marzo de 1979 y adoptada por unanimidad de todos los integrantes del Tribunal (en aquel caso ocho miembros, dado que Byron WHITE no tomó parte en el asunto). En 1979 Rehnquist, un brillantísimo jurista con una pasión por la historia estadounidense, resumía en las dos primeras frases de la sentencia la peculiaridad del caso, en una reflexión que podría trasladarse íntegramente al asunto Marvin resuelto justo un cuarto de siglo después: “This is one of those rare cases evoking episodes in this country’s history that, if not forgotten, are remembered as dry facts and not as adventure. Admittedly the issue is mundane”. Para Richard Pildes “Rehnquist was fascinated with American history, and that opinion begins with an elegiac, powerful, and unusually extended historical saga of the role of the railroad in the development of the West (along with the legal issues involving public grants of easements that were central in both cases).  The Rehnquist opinion is so compelling that it is a principal case in one of the leading casebooks on statutory interpretation, the Eskridge, Frickey, Garrett Legislation book”.

En nuestro país, no son muchas las sentencias que echen mano de la historia. Sí que existen algunas resoluciones que ocasionalmente exponen la historia legislativa de una determinada materia, como, por ejemplo, realiza el fundamento jurídico quinto de la Sentencia de 4 de diciembre de 2007 de la Sección 4 de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo dictada en recurso número 85/2005 donde se hace una síntesis de la evolución normativa en relación al aprovechamiento de los bienes comunales. Claro que se hace en un lenguaje rigurosamente técnico y profesional, muy distinto del lenguaje mucho más claro y accesible del que hace gala John Roberts al relatar apasionadamente en una sentencia la conquista del oeste, tanto a través de asentamientos humanos como de tendidos ferroviarios.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s