LOS PEORES JUECES DE LA HISTORIA AMERICANA.

Juez

Hace ya tiempo, el profesor norteamericano Bernard Schwartz elaboró un breve ensayo, Los diez mejores jueces de la historia norteamericana, que en nuestro país publicó en la década de los ochenta la editorial Aranzadi; el mismo autor también había elaborado su particular lista negra bajo el título Ten worst Supreme Court Justices, que en este caso adoleció de una traducción al español. Pues bien, el pasado 12 de mayo de 2014 uno de los blogs de Findlaw ha optado por intentar mostrar el reverso de la moneda, y en una entrada publicada bajo el título Who are the worst Supreme Court Justices of all time, somete a votación popular dicha pregunta, si bien reduciendo notablemente el número en su día consignado por Schwartz y reduciendo a cuatro las posibilidades y una quinta residual (“otros”). Veamos por orden cronológico quienes son los cuatro candidatos a tan indeseado galardón:

1.- Samuel Chase. Llega al Tribunal Supremo de la mano del primero de los presidentes, George Washington, y permaneció como juez asociado durante tres lustros (de enero de 1796 a junio de 1811. Sin duda alguna Samuel Chase, conocido popularmente como bacon old face, pasará a la historia por ser el único juez del Tribunal Supremo de los Estados Unidos que fue sometido a impeachment, aunque éste se saldara favorablemente para el juez. Conocido por sus ardientes simpatías federalistas, durante el año 1800 el Tribunal Supremo vio notablemente alterada su agenda al no existir quorum en muchas ocasiones debido a que Chase se encontraba haciendo campaña en favor del candidato federalista a la presidencia, John Adams, que optaba a la reelección. Lo cierto es que en aquellos años iniciales los jueces no ocultaban sus simpatías (de hecho, el republicano Thomas Jefferson tenía igualmente jueces que hacían campaña a su favor, aunque no de forma tan descarada como Chase). En esta ocasión, a Chase se le “nomina” no por la calidad de sus resoluciones, sino por su partidismo político abierto. Ha de reconocerse, no obstante, que desde el impeachment a Chase, los jueces restringieron notablemente su participación en eventos políticos.

2.- Alfred Moore. Llega al Tribunal Supremo nominado por John Adams, y permanece en la institución durante poco más de cuatro años, en concreto de diciembre de 1799 a enero de 1804. Su trabajo fue tan escaso que únicamente se le conoce una sola resolución judicial, en concreto en caso Bas v. Tingy. La entrada de Findlaw que comentamos justifica la inclusión de Moore con un párrafo que no tiene desperdicio: “Cinco años. Una reducida sentencia de cuatro párrafos.”. La inclusión de Moore en este caso está basada en sus escasas aportaciones a la vida jurídica del Tribunal.

3.- Roger B. Taney. Sucesor de John Marshall como chief justice, llega al Tribunal Supremo en 1836 de la mano de Andrew Jackson (tras una frustrada nominación anterior para juez asociado del mismo Tribunal) y permanece en el mismo hasta su fallecimiento en 1864. A Taney se le incluye en la lista por ser el redactor material del caso Dred Scott v. Sandford, calificada de forma unánime como la peor sentencia del Tribunal Supremo a lo largo de su historia. Lo cierto es que es injusto incluirle en la lista tan sólo por esa mancha. Y ello por dos cuestiones. La primera, porque la sentencia, aun siendo elaborada por Taney, la suscribieron igualmente otros cinco magistrados, que en justicia debieran compartir la culpa. En segundo lugar, porque Taney fue un brillantísimo juez que a lo largo de su etapa como presidente del Tribunal elaboró sentencias de gran calidad y rigor jurídico, si bien en un sentido más “estatalista” con respecto a la tendencia “federalista” de su antecesor en el cargo. Personas como Bernard Schwartz y el magistrado liberal Stephen Breyer reconocen la calidad como juez de Taney. Debe matizarse, además, que el propio Schwartz en su History of the Supreme Court of the United States reconoce abiertamente que, pese a lo equivocado de su resolución, la intervención del Tribunal Supremo en el asunto de la esclavitud era reclamada por toda la clase política del momento. En un sentido u otro, al Tribunal no le quedaba otro remedio que pronunciarse o lavarse las manos escudándose en argucias procesales para inadmitir los asuntos.

4.- James McReynolds. Llega al Tribunal Supremo en agosto de 1914 de la mano de Woodrow Wilson, y permanece en su cargo hasta su renuncia en enero de 1941. En este caso, la inclusión de McReynolds no se debe a la calidad de sus resoluciones ni a su productividad, sino a sus fobias personales. En efecto, según se indica en la entrada, este juez no aceptaba como ayudantes a: “judíos, borrachos, negros, mujeres, fumadores, mujeres, así como individuos que se encontrasen casados o prometidos. Cuando se eligió como juez a Louis D. Brandeis, el primer judío en llegar al Tribunal Supremo, McReynolds rechazó dirigirle la palabra durante tres años. Trató a los jueces Benjamín Cardozo y Felix Frankfurter de idéntica manera”. Parece ser que este juez en concreto creaba un ambiente enrarecido, al enemistarse con muchos de sus colegas.

Vistos los cuatro “nominados” en esta especie de Gran Hermano judicial, a uno le entran dudas y no le queda más que plantearse una reflexión en voz alta. ¿Qué debe entenderse por “mal juez”? Dicho en otras palabras ¿Ha de pesar en la calificación la calidad del trabajo desempeñado u otras circunstancias? Porque, veamos ¿Redactar una sola sentencia de tres párrafos en cinco años implica que uno es mal juez, que es un vago o ambas cosas? ¿Ser personalmente un indeseable conlleva una descalificación como juez si las resoluciones se adecúan a derecho? ¿Cometer un error en treinta y cinco años ha de conllevar al ostracismo eliminando de raiz la labor de las restantes sentencias que se hayan dictado?

Queden estas reflexiones en voz alta planteadas, así como un reto que planteo a todos los juristas que tengan la amabilidad de echar de vez en cuando un vistazo a este blog. Animo a todos ellos que elaboren sus particulares listas de mejores y peores jueces de nuestra historia y se animen a colgarlas aquí.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s