SITUACIÓN JURÍDICA DE DON JUAN CARLOS DE BORBÓN EL 19 DE JUNIO DE 2014

Juan Carlos I

Hoy jueves día diecinueve de junio de dos mil catorce se publican dos números del Boletín Oficial del Estado. El número 148 publica la Ley Orgánica 3/2013 de 18 de junio por la que se hace efectiva la abdicación de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I de Borbón. El texto normativo contiene un extenso preámbulo (donde se indica que el 2 de junio de 2014 el monarca comunicó al Presidente del Gobierno su decisión de abdicar y se transcribe íntegramente el discurso a la nación que el monarca hizo público ese mismo día 2) un único artículo con dos párrafos (“Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I de Borbón abdica la Corona de España. La abdicación será efectiva en el momento de entrada en vigor de la presente ley orgánica”) y una Disposición final única que estipula la entrada en vigor, que fija “en el momento de su publicación oficial en el Boletín Oficial del Estado”. Dicha norma fue sancionada por el todavía monarca el día anterior, en el Palacio Real de Madrid y en presencia de diversas autoridades y representantes de los tres poderes del Estado.

Pero no es ese el único periódico oficial publicado hoy. El número 149 publica el Real Decreto 470/2014 de 13 de junio, por el que se modifica el Real Decreto 1368/1987 de 6 de noviembre sobre el régimen de títulos, tratamientos y honores de la Familia Real y de los Regentes, disposición reglamentaria que se limita a adicionar una Disposición transitoria cuarta en virtud de la cual se estipula que Don Juan Carlos de Borbón continuará vitaliciamente en el uso con carácter honorífico del título de Rey, con tratamiento de Majestad y honores análogos a los establecidos para el heredero de la Corona, conteniendo una disposición idéntica para doña Sofía de Grecia. En este sentido, ha de tenerse en cuenta que este derecho a continuar ostentando el tratamiento no es algo excepcional, dado que si acudimos al artículo 2 del Real Decreto 405/1992 de 24 de abril, por el que se regula el Estatuto de loes Ex Presidentes del Gobierno, podremos comprobar que el mismo dispone que “Los Ex Presidentes del Gobierno gozarán del tratamiento de «Presidente» y ocuparán el lugar protocolario que oficialmente les corresponda conforme al Ordenamiento General de Precedencias en el Estado. En sus desplazamientos fuera del territorio nacional podrán gozar del apoyo de los servicios de la representación diplomática española”; no sólo eso, sino que pese a no ostentar ya ningún cargo o representatividad, el artículo 3 concede una serie de privilegios a quienes hayan ostentado la presidencia del ejecutivo (adscripción a su servicio de dos puestos de trabajo –uno de nivel 30 y otro de nivel 18- cubiertos a su propuesta mediante el sistema de libre designación; dotación para gastos de oficina, atenciones de carácter social y en su caso alquileres de inmuebles; automóvil de representación con conductores de la Administración del Estado; servicios de seguridad que las autoridades del Ministerio del Interior estimen necesarios; y lo que es aún más sangrante, “libre pase en las compañías de transportes terrestres, marítimos y aéreos regulares del Estado”. Esta norma reglamentaria tiene además una curiosidad adicional: el Real Decreto 1306/2008 de 18 de julio añade un párrafo tercero al artículo 4 en virtud del cual se indica que “los apartados número 3 y 4 del artículo 3 del presente real decreto serán de aplicación al cónyuge o persona unida con análoga relación de afectividad, en el caso de fallecimiento de los ex presidentes del gobierno”, norma aprobada para no dejar sin ciertas prerrogativas a la viuda del segundo presidente de la democracia, que había fallecido ese año de 2008. Quizá por ello conviene que quienes hablan de eliminar privilegios innecesarios comiencen a por replantearse la necesidad de mantener vigente este Real Decreto 405/1992.

La abdicación de don Juan Carlos de Borbón plantea dos problemas jurídicos importantes, cuales son su imputabilidad y su aforamiento. Respecto a la imputabilidad, la cuestión es clara. El artículo 56.3 de la Constitución establece que “La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”; la inviolabilidad se predica, por tanto, del Rey en cuanto éste es “el Jefe del Estado” (artículo 56.1); don Juan Carlos de Borbón ha dejado de ser Jefe de Estado desde las 0:00 del día 19 de junio de 2014, por lo que ha perdido esa inimputabilidad inherente a la Jefatura del Estado, sin que pueda sostenerse que el tratamiento honorífico de “Rey” le permita continuar con ella. Pero queda un segundo problema, y muy peliagudo, que la precipitación con la que se ha desarrollado todo este proceso puede ocasionar problemas jurídico-procesales, y es el del aforamiento. Como ya hemos dicho, desde las 0:00 de hoy día 19 de junio de 2014, don Juan Carlos de Borbón ha dejado de ser el Jefe del Estado español, por lo que no sólo pierde su inviolabilidad y su inimputabilidad, sino que se sitúa procesalmente al mismo nivel que cualquier ciudadano español, es decir, sin privilegio de aforamiento, dado que no existe precepto legal alguno que establezca su vinculación especial en caso de procesamiento a un determinado órgano jurisdiccional. Ello implica que, en el hipotético caso de que durante el día de hoy se presentase alguna demanda frente al anterior monarca, ésta podría interponerse ante cualquier órgano jurisdiccional, sin que pudiese invocarse fuero o aforamiento especial alguno. El Gobierno ha indicado que está intentando solventar esta cuestión estableciendo el aforamiento de don Juan Carlos ante el Tribunal Supremo, pero incluso en el supuesto de que esto se llevase a efecto, la aplicación de ese privilegio en principio ello no podría tener efectos retroactivos. Y, aunque como indica Eduardo García de Enterría, la irretroactividad de las leyes es un mito, dado que ellas mismas pueden establecer su propia eficacia retroactiva (salvo supuestos de carácter penal o sancionador, dado que el artículo 9.3 de la Constitución lo que garantiza es la “irretroactividad de las disposiciones no favorables o restrictivas de derechos individuales”) lo cierto es que desde el punto de vista no ya político, sino moral, el aplicar retroactivamente un aforamiento sería una cuestión muy delicada y peliaguda.

Una última cuestión, que es la de los aforamientos. El inefable e inepto Ministro de Justicia ha manifestado sin que se le alterara ni un solo músculo de su pétrea faz que el régimen del aforamiento no sólo no es un privilegio, sino que incluso supone una “merma de derechos” dado que el aforado renuncia a determinados medios de defensa e incluso a la segunda instancia. Hace falta caradura. Pues si no sólo no es un privilegio, sino una carga, eliminemos esa losa que pesa sobre los más de diez mil aforados que existen en este país y situémoslos al mismo nivel procesal que el resto de los ciudadanos. No es concebible para cualquier mente lógica que una infanta de España declare en un Juzgado de Instrucción de Palma de Mallorca mientras que para procesar a un diputado o senador haya que hacerlo en el Tribunal Supremo y no sólo eso, sino solicitar de la Cámara el correspondiente suplicatorio; por ello, cuando doña Cristina de Borbón y Grecia declaró ante el juez Castro, muchos manifestaron que “esto demuestra que la Justicia es igual para todos”, aserto falso como un duro de cartón, viendo que el erudito y docto don José Blanco hubo de declarar ante el Tribunal Supremo, y viendo, además, cómo a ciertos ex presidentes autonómicos con visos de ser imputados les ha faltado tiempo para ser designados como miembros de la Cámara Alta para asegurarse que gozan de esa “carga procesal”. Por cierto, no deja de ser hilarante que el señor Cayo Lara manifestase hoy que está en contra del aforamiento del anterior monarca, pero ve muy bien que los diputados continúen con ese privilegio.

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Un comentario el “SITUACIÓN JURÍDICA DE DON JUAN CARLOS DE BORBÓN EL 19 DE JUNIO DE 2014

  1. Aprovechando que El Pisuerga pasa por Valladolid, quien osa utilizar el Escudo del Aforamiento como réplica a la presunción de paternidad de posibles herederos a la corona, e incluso el presunto fratricidio de su hermano en Estoril !!!

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