LA ORDEN EJECUTIVA DE 20 DE JULIO DE 2018: VERDADES Y MENTIRAS SOBRE LA INMIGRACIÓN EN ESTADOS UNIDOS.

United States

El tratamiento que la prensa española (e hispana) en todo lo que se refiere a los Estados Unidos de América es realmente indigno, y en algunos medios (caso de Antena 3) alcanza algún nivel tan vomitivo que uno empieza a preguntarse quién financia dicha información. Eso es lo que ha ocurrido en los últimos días con el polémico asunto de las detenciones de inmigrantes ilegales en territorio norteamericano y la separación de familias, que se ha expuesto como si fuese una situación novedosa imputable al actual Presidente y a sus políticas. Para ilustrar dicha situación incluso se ha hecho viral la imagen de un niño de corta edad llorando en una jaula.

Pues bien, a pocas situaciones como la descrita es tan de aplicación el célebre aserto: “Dijiste media verdad. Dirán que mientes dos veces si dices la otra mitad.” Porque eso es lo que ocurre, se describen unos hechos aparentemente objetivos, pero abstraídos de su contexto y manipulados para orientarlos hacia una determinada perspectiva. Analizaremos brevemente dos aspectos. El primero, la situación normativa. La segunda, la manipulación de los sentimientos a través de la imagen.

Primero.- Análisis de la normativa vigente y su aplicación.

1.1.- La Inmigration and Nationality Act.

La actual legislación estadounidense de extranjería data del año 1952, aunque ha sido modificada en numerosas ocasiones. Fue el 27 de junio de 1952 cuando se aprobó la Act to revise the laws relating to inmigration, naturalization and nationality; and for other purposes, cuya denominación abreviada fue la de Inmigration and Nationality Act o McCarren-Walter Act, debido a los autores de la iniciativa de la que acabó convirtiéndose en norma legal. Dicho texto legal fue vetado por el presidente Harry S. Truman, pero el Congreso de los Estados Unidos anuló el veto presidencial. El texto fue objeto de una importante reforma a través de la Act To ammend the Inmigration and Nationality Act aprobada el 3 de octubre de 1965, aunque no entró en vigor hasta tres años más tarde, el 30 de junio de 1968. Ulteriormente hubo diversas reformas, y el texto consolidado de la legislación vigente es accesible en su integridad en la página web U.S. Citizenship and Inmigration Services, web oficial del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos página que, por cierto, permite su lectura tanto en inglés como en español. La normativa sobre inmigración integra actualmente el Título Octavo del United States Code.

Pues bien, la normativa sobre inmigración contempla normas de carácter civil, administrativo y penal, dado que tipifica varias conductas como delictivas. Entre ellas destaca la entrada ilícita en territorio norteamericano (impromer entry by alien) positivizada en el Título 8, Capítulo 12, Subcapítulo II, Parte VIII, Parágrafo 1325, y cuyo texto legal es el siguiente:

El inmigrante que (1) penetre o pretenda entrar en los Estados Unidos en tiempo o lugar distinto del establecido por las autoridades competentes en materia de inmigración o (2) eluda el examen o inspección de dichas autoridades o (3) pretenda entrar o facilitar la entrada a los Estados Unidos mediante una representación deliberadamente falsa o engañosa o mediante datos falsos, será, por la primera comisión de tal delito, penado según las previsiones del título 18, encarcelado por un periodo no superior a seis meses o ambos; y por la segunda o ulteriores comisiones, multado de conformidad con las previsiones del título 18, encarcelado por un periodo no superior a dos años o ambos.”

Todas las autoridades están obligadas a cumplir dichas previsiones, y entre las autoridades se incluye, obviamente, al Presidente de los Estados Unidos, quien no puede excepcionar por su propia autoridad la normativa legal. El hecho de que en España sea costumbre inmemorial la aprobación de Leyes, Reglamentos y normas que nadie cumple ni hace cumplir o, en el mejor de los casos, se aplican de forma aleatoria según le venga en gana a la autoridad de turno no autoriza a presumir que en otros países se haga o deba hacerse lo mismo. Por tanto, guste o no, el texto legal es el que es, y como tal debe ser aplicado. Podrá ser objeto de ulterior reforma o derogación, pero mientras permanezca vigente el mismo ha de ser aplicado.

1.2.- La Executive Order de 20 de junio de 2018.

A la vista de la situación creada por las imágenes difundidas por los medios de comunicación (imágenes en ocasiones veraces, en otras manipuladas, como tendremos ocasión de analizar más adelante), el Presidente aprueba su Orden Ejecutiva de 20 de junio de 2018. Haciendo gala de su habitual rigor periodístico, los medios españoles hablan de “Decreto”, cuando en el ordenamiento jurídico norteamericano no existe tal categoría de normas, sino que el inquilino de la Casa Blanca lo que aprueba son “Ordenes Ejecutivas”, como cualquier periodista podría conocer incluso aun siendo lego en Derecho, simplemente con que estuviese familiarizado con las novelas de Tom Clancy, una de las que integran la saga de Jack Ryan lleva precisamente ese título, algo que, por cierto, no es ocioso, sino que está muy vinculado a la trama.

Pero regresemos a la norma aprobada por Donald Trump. La misma es sumamente breve (cinco secciones o artículos de reducida extensión material) y de muy fácil lectura. Es menester incidir en la primera de las secciones, titulada “policy”, y que más que un artículo propiamente dicho constituye una exposición de motivos o justificación de las razones por las que se aprueba dicha Orden. En concreto, razona de la siguiente manera:

Es el criterio de esta Administración hacer cumplir rigurosamente nuestras leyes de extranjería. Según las mismas, la única forma legal para que un inmigrante penetre en este país es a través del lugar establecido en el momento apropiado. Cuando un inmigrante penetre o intente penetrar en el país por cualquier otro lugar, habrá cometido cuando menos un delito de entrada ilegal, y estará sujeto a mula o enjuiciamiento de conformidad con la Sección 1325(a) del título 8 del Código de los Estados Unidos. Esta Administración iniciará los procedimientos para hacer cumplir esta y otras normas penales del INA hasta o salvo que el Congreso establezca otra cosa. Es igualmente criterio de esta Administración mantener la unidad familiar, incluidas las familias de inmigrantes detenidas juntas cuando ello sea apropiado y consistente con la ley y los medios disponibles. Es lamentable que la inactividad del Congreso y de los Tribunales haya puesto a la Administración en la tesitura de separar a las familias de inmigrantes para hacer cumplir la ley de forma efectiva.”

Dicho lo cual, la norma pretende solventar la situación estableciendo que en el caso de detenciones de familias de inmigrantes ilegales se mantendrá la unidad familiar en el caso de hijos menores de edad, con una única excepción prevista en la Sección 3.b: “Pese a lo anterior, el Secretario [de Seguridad Interior] no mantendrá la unidad familiar cuando exista riesgo de que la detención de un niño con sus padres pueda suponer un riesgo para el bienestar del menor.” Se trata, en este caso, de una norma que pretende evitar situaciones donde la salud o interés del menor pueda verse afectado.

1.3.- Valoración crítica de la Orden Ejecutiva.

¿Qué está diciendo el Presidente con esta Orden? Fundamentalmente dos cosas:

1.3.1.- Que se está limitando a cumplir rigurosamente la normativa de extranjería aprobada por el Congreso, algo que no tiene más remedio que hacer, aunque deja abierta la posibilidad de que el legislativo pueda disponer otra cosa; es decir, traslada la papeleta el Congreso para que éste pueda establecer con carácter legal determinadas excepciones al cumplimiento de la ley (por ser el legislativo el único que puede hacerlo) o modificaciones de la propia normativa legal.

En este punto, Donald Trump tiene objetiva y jurídicamente toda la razón. Antes de tomar posesión y al prestar juramento se ha comprometido a “guardar, proteger y defender la Constitución”, siendo así que el texto constitucional le encomienda llevar a debido cumplimiento las leyes aprobadas por el legislativo. De rehusar hacerlo, por muy buenas intenciones que tuviera al incumplir previsiones legislativas, podría no sólo cometer perjurio, sino incluso ser sometido a impeachment. Que se lo digan, si no, a Andrew Johnson.

Ha de incidirse, además, en que no sólo Trump, sino todos los presidentes que lo han precedido han actuado de manera similar, precisamente porque entre sus funciones no se encuentra la de inaplicar o dejar en suspenso normas legales aprobadas por el Congreso. Cosa distinta es que la prensa, por simpatías o antipatías personales, destaque unos supuestos y oculte otros.

1.3.2.- Trata de excusar su comportamiento sobre la base de la inactividad del Congreso y de los Tribunales. En este caso, el Presidente tiene parte de razón, aunque sólo parte, en lo que se refiere al Congreso. Y es que, en efecto, las críticas mediáticas se han focalizado, en este momento concreto y por motivos estrictamente políticos, en la Casa Blanca. Pero orillan cualquier crítica al Congreso, que es el autor de la norma legal que las autoridades ejecutivas se están limitando a aplicar. Ninguna culpa tienen los órganos jurisdiccionales, quienes únicamente pueden actuar en el caso de que se someta el asunto a su enjuiciamiento, algo que por ahora no se ha producido.

Segundo.- Análisis de la manipulación normativa.

Uno de los episodios más vergonzosos de manipulación que ha existido es el protagonizado por José Antonio Vargas. En su cuenta de twitter ha colgado una foto, que se ha hecho viral, en la que muestra a un niño llorando dentro de una jaula, imagen a la que ha añadido el texto: “Esto es lo que ocurre cuando el gobierno cree que la gente es “ilegal”. Niños en celdas”.

Pues bien, esa foto es un inmenso engaño, que, por cierto, no lo ha destapado la Fox New (afín a Trump) sino la cadena CNN News, uno de los azotes mediáticos del actual presidente. En una amplia noticia que titula La verdad tras esta foto de un “niño inmigrante” llorando dentro de una celda, explica la verdadera situación.

La foto fue tomada en una manifestación convocada por los propios inmigrantes el 10 de junio de 2018 ante el Ayuntamiento de la ciudad de Texas para hacer pública su oposición a las políticas migratorias, y las “celdas” las llevaban los propios manifestantes para ilustrar la actual situación. El niño, de corta edad, entró en una de las celdas, pero ulteriormente “no fue capaz de encontrar la salida y se echó a llorar cuando vio a su madre. Estuvo dentro no más de 30 segundos”, según una de las autoridades presentes cuando tuvieron lugar los hechos. Pero esos treinta segundos fueron suficientes para que un avezado sujeto tomara la fotografía desde un encuadre que difuminara la situación real centrándose en el niño. En definitiva, que ese niño en concreto no estaba “encarcelado” por las autoridades estadounidenses, sino que se introdujo por error en una celda que llevaban varios manifestantes (entre ellos familiares del menor) a modo de protesta por las políticas migratorias.

Lo curioso fueron las “explicaciones” dadas por el autor de la fotografía al conocerse la verdadera situación. Reconoce que, en efecto, la situación era la descrita por la CNN, pero se justifica con la siguiente perla: “Decir que no puedo colgar dicha imagen que, como sucedió, fue tomada de una protesta que realmente tuvo lugar en la frontera es como decir que actores no han de interpretar situaciones que ocurren en la vida real.” Afirmación que no tiene desperdicio. Quiere ello decir que si, por ejemplo, un ciudadano acude a una representación moderna de Fuenteovejuna (de esas en las que la acción se traslada a la época actual), toma una fotografía en el momento en el que el pueblo descuartiza al comendador y la cuelga en su cuenta de Twitter diciendo que es un “ejemplo vivo de justicia popular en España” no está efectuando manipulación alguna.

3 comentarios en “LA ORDEN EJECUTIVA DE 20 DE JULIO DE 2018: VERDADES Y MENTIRAS SOBRE LA INMIGRACIÓN EN ESTADOS UNIDOS.

  1. Gonzalo

    Hola, lo primero, es agradecerlo sus exposiciones, que son a la par profundas y sencillas. Yo, completo desconocedor del sistema político y jurídico estadounidense, tras ir leyendo sus publicaciones, lo voy comprendiendo.

    Y ahora el comentario a su publicación sobre la Orden ejecutiva de 20 de junio de 2018 ya que me ha surgido alguna duda. Vd. alude a que la actual legislación estadounidense de extranjería data del año 1952. Ahora bien, el conflicto sobre la separación de familias ¿no tiene su origen en una Ley de 2012?, se lo pregunto dado que en la Web Snopes he leído lo siguiente:

    https://www.snopes.com/fact-check/does-law-family-separation-detention-minors/?utm_medium=email&utm_campaign=Daily%20Debunker%20-%20Wednesday%2020%20June%202018&utm_content=Daily%20Debunker%20-%20Wednesday%2020%20June%202018+CID_52d0b39f6b7854ea1ee5e260a48dd4fe&utm_source=CampaignMonitor&utm_term=false%20claim

    Por favor, ¿podría aclararme quién tiene razón en todo este asunto?

    Un cordial saludo

    Gonzalo

    Me gusta

    Responder
    1. Monsieur de Villefort Autor

      La ley a la que se refiere es la Act to establish de Department of Homeland Security and for other purposes, aprobada el 25 de noviembre de 2002. Es una de las normas legales aprobadas tras los atentados del 11-S con el objetivo de fortalecer la seguridad en territorio norteamericano y, como su propio nombre indica, lo que hace es crear el Departamento de Seguridad Nacional, siendo el núcleo material de su contenido básicamente de carácter organizativo, puesto que su objetivo es crear el nuevo departamento ejecutivo y su estructura interna. La previsión a que hace referencia el enlace que facilita es una transcripción del Título IV, Subtítulo E, Sección 462 del texto, que regula las competencias y funciones de los servicios de inmigración, y en el cual se define lo que ha de entenderse por «menor no acompañado», pero únicamente «a los efectos de esta sección», es decir, que la definición se limita únicamente no ya a la ley citada, sino a la sección concreta.
      En definitiva, que la Homeland Security Act de 2002 es una norma de carácter organico-administrativa, mientras que la Inmigration and Nationality Act contiene la regulación material relativa a la extranjería, que abarca aspectos civiles, penales y administrativos.

      Me gusta

      Responder

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s