EL JUEZ ARTHUR T. VANDERBILT DESCACA LA IMPORTANCIA DEL DERECHO ADMINISTRATIVO EN LA SOCIEDAD ACTUAL.

Arthur T. Vanderbilt fue un jurista estadounidense que no sólo ocupó durante nueve años el cargo de Presidente del Tribunal Supremo de Nueva Jersey, sino que fue el responsable de aprobar la legislación procesal de dicho estado que modernizó la arcaica planta judicial de dicho estado, que databa de los propios orígenes del constitucionalismo norteamericano. Pues bien, en 1954, Vanderbilt redactó unos breves párrafos introductorios al ya clásico French Administrative Law and the Common Law World, magno estudio donde otro ilustre jurista, Bernard Schwartz, efectuaba una aproximación al derecho administrativo existente en el mundo del common law por vía de contraste con el sistema del droit administratif francés. Tras recordar a su maestro, Frank J. Goodnow, Vanderbilt contaba la siguiente anécdota sumamente reveladora:

“Hace medio siglo, el Derecho administrativo era una materia nueva. De hecho, tan sólo recientemente el Derecho administrativo había encontrado su hueco con su propio nombre en los manuales y las enciclopedias. Los estudiantes “prácticos” lo orillaban en su intento de comprender los principios materiales del derecho privado. Para ellos el Derecho administrativo, junto con el Derecho internacional, la fiscalidad y las sociedades municipales, no era sino una fase legal de la ciencia política. Tan sólo un reducido grupo de estudiantes se matriculó en los inspirados cursos impartidos por Goodnow mientras que al otro lado del pasillo cientos de estudiantes “prácticos” cursaban los tediosos cursos sobre sociedades. Dichos estudiantes “prácticos” no podían prever que el Derecho administrativo experimentaría el desarrollo legal más destacado del siglo veinte, reflejando en el derecho la hegemonía del poder ejecutivo del estado…”

Debe recordarse que las anteriores líneas datan de 1954, cuando el Derecho administrativo norteamericano apenas frisaba siete décadas (si se toma como acta fundacional la fecha tradicionalmente aceptada de 1887, año de la creación de la Interstate Commerce Commission, la primera agencia moderna en el sentido legal del término) y tan sólo ocho desde la aprobación de la Administrative Procedure Act de 1946. Desde entonces, las normas de derecho público han crecido en progresión geométrica, y aun cuando en los Estados Unidos el concepto de Derecho Administrativo es bastante más restringido que en el mundo continental (al quedar circunscrito a las normas de procedimiento administrativo y de control jurisdiccional), la materia ya se encuentra sólidamente asentada y cuenta con numerosos manuales de la disciplina. Uno de ellos, y de gran influencia no sólo en el foro académico, sino en el judicial, fue el voluminoso Administrative Law, de Bernard Schwartz, al que siguieron muchos otros.

Las reflexiones de Arthur Vanderbilt son plenamente aplicables en nuestro país. El Derecho Administrativo, aunque contaba con mayor tradición en la península ibérica que en Norteamérica, se consolida al recibir un impulso a mediados de la década de los cincuenta del pasado siglo XX, y tiene dos momentos clave: a nivel legislativo, con la aprobación de las grandes leyes de los cincuenta (Ley de Expropiación Forzosa -1954-, Ley del Suelo -1956-, Ley de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa-1956-, Ley de Régimen Jurídico de la Administración del Estado -1957-, Ley de Procedimiento Administrativo -1958-, Ley de Entidades Estatales Autónomas -1958-, Ley General Tributaria -1963-, Ley de Funcionarios Civiles del Estado -1964-) y a nivel académico con la aparición de la Revista de Administración Pública (1950). No obstante, la eclosión de normas jurídico-públicas derivadas de la cada vez mayor omnipotencia del ejecutivo (que, pese a estar constitucionalmente subordinado teóricamente al legislativo, en la práctica se ha invertido el sistema hasta el punto que aquél se sobrepone a éste) hacen que cada vez sea más necesario el manejo del ordenamiento jurídico-administrativo. No digamos ya del fiscal y tributario (por la cada vez más preocupante querencia de los órganos tributarios a considerar al individuo como una especie de cítrico al que tan sólo cabe exprimir) y el internacional, sobre todo en su vertiente comunitaria.

No siempre se entendió así, y, de hecho, aun cuando el redactor de estas líneas se incorporó a la facultad de derecho justo al comenzar la década de los noventa del siglo veinte, todavía en esas fechas latía en dicha entidad una orientación indisimulada hacia el iusprivatismo (tanto en su vertiente civil como mercantil), a lo que se añadía el escaso atractivo que el Derecho público tenía para los estudiantes. Lo anterior se acentuaba en el caso del Derecho Administrativo, donde también podía influir la personalidad del docente, pues si bien la materia contaba con docentes como Leopoldo Tolivar (un excelente profesor y un auténtico caballero) también uno podía tener la desgracia de que le tocase en suerte algún zafio personaje (de cuyo nombre no es que no quiera acordarme, es que por caridad cristiana rehúso identificarlo) caracterizado por tratar a los estudiantes con lo que él consideraba actos de fino humor y en realidad no eran otra cosa que las faltas de respeto y consideración más ramplonas, con las que no sólo espantaba literalmente a los alumnos (quizá en el fondo era ese el objetivo deseado) sino que obligó a quienes les interesaba la asignatura (como era mi caso) a prepararlas por su cuenta sin asistir a las clases.

En fin, lo importante es que hoy en día el Derecho Administrativo no sólo no ha perdido importancia, sino que su omnipresencia es tal que se hace imprescindible su manejo, de ahí la necesidad de familiarizarse aun cuando sea con sus principios más básicos.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s